Asi comienzan nuestros dias…

Claro hay días perfectos en los que te levantas el sol brilla, tus hijos se despiertan con una sonrisa y todo es color de rosa. Pero la verdad es que son más los días en los que las cosas no resultan ser como alguna vez te lo imaginaste: llueve, ellos se despiertan llorando, la máquina de café se descompuso, no hay tiempo ni para pasarse un peine, y ya tengo que salir corriendo con los dos niños listos a la cita del doctor y ahí si, ¡la que quiere llorar soy yo!
Pero en medio de todo, de cada sonrisa de cada llanto, de cada día de lluvia o de sol, doy gracias a la vida por este par de milagritos que me ha regalado, que me hacen plenamente feliz y quisiera que supieran siempre lo mucho que mamá los ama.
Así que decidí escribir un poco de nuestra vida juntos, de nuestro día a día, de lo mucho que nos divertimos siendo como somos, llenos de imperfecciones, pero maravillosamente felices.