Pintar con tiza en la acera es una actividad muy divertida para pasar la tarde con los niños, a mis hijos les encanta. Pero desde que descubrimos la tiza líquida pasamos horas pintando afuera y lo mejor es que si la pintura se nos acaba… podemos ¡hacer más!
Necesitas:
Almidón de maíz (fécula de maíz o maicena)
Agua
Colorantes vegetales
Mezcla partes iguales del almidón y agua. Prepara la cantidad que quieras utilizar, nosotros comenzamos preparando 1 taza de cada una, pero tuvimos que preparar más.
Luego divide en diferentes recipientes la mezcla del almidón para colocar el colorante vegetal. Agrega más colorante si quieres colores más intensos.
Ahora si ¡a pintar!

Utiliza brochas, pinceles grandes o pequeños pero ten en cuenta que cuando los usan contra el pavimento con el roce se gastan mucho. Nosotros utilizamos los más viejos que teníamos.

La más chiquitina decidió ¡armar el desorden! regar pintura y de ahí comenzar a pintar, pero todo vale, el resultado un salpicón de color espectacular.

Los más grandecitos practicaron letras, hicieron trazos más claros y precisos, igualmente precioso. ¡Una manera increíble de despertar la creatividad!

La pintura al aplicarla tiene una tonalidad intensa al secar quedan tonos pasteles iguales a los de la tiza sobre el pizarrón. Es una actividad sorprendente y muy enriquecedora.